Judas

La cuestión naval es muy equiparable a la vida deportiva; inclusive muchos de los términos que se usan en la primera, son empleados en el fútbol. Si ponemos un poco de atención, nos sorprendería cuantas de las tradiciones y costumbres en ambos mundos que parecieran tan distantes, son compartidas.

En el ámbito naval, es el capitán el encargado de llevar a buen puerto su barco, apoyado de toda su tripulación, tiene la responsabilidad de velar por su nave y lo que en ella transporte, sean personas o cargas; y es la labor del capitán muy similar a la de un Director Técnico en el fútbol, una de las principales responsabilidades que tiene este último es buscar que su equipo figure de manera positiva en el medio y es casi una exigencia, por lo menos en el sentido deportivo salir a ser campeón.

Todo lo anterior viene a colación de una imagen que me tocó presenciar en la entrada a vestidores del Estadio Marte R. Gómez, el pasado martes 30 de enero antes del juego contra Atlante, y les comento que paso: arribé a inmueble con la finalidad de encontrarme con mi amigo Richard Vogel, intercambiamos un par de palabras y coincidió con la llegada del equipo local; fue durante este momento, que se acerca un joven, cargando su mochila, presumo que venía de su escuela; llegó vestido con atuendo formal: pantalón de vestir y camisa, durante su estadía animaba a los jugadores al ingresar al vestidor, lo interesante sucedió cuando llegó el Profe Rayas a quien abordó y dijo: ”Profe, pongan h*evos, porque con usted vamos descender…”, al escuchar esto, inmediatamente giré sobre mi propio eje y deposité mi atención sobre la plática entre estos, mientras el joven seguía su extraña forma de motivar, escuché algo a lo que no pude dar crédito inmediatamente, Mr. Rayas contestó: “pues si descendemos, descendemos todos…”, fue en ese momento cuando el eco de esas palabras resonaba  en mi cabeza y no me permitió escuchar lo que siguió en esa pequeña conversación; mientras que Ricardo Rayas ingresaba al vestuario, el muchacho se alejaba.

Mi parte emocional quiere pensar que fue sólo una táctica de Mr. Rayas para distraer la tensión y poder concentrarse; mientras que mi parte lógica no puede concebir que el líder de este equipo, la persona en quien de una u otra manera confiamos para revertir el mal paso del equipo tenga una cierta clase de duda sobre el futuro del equipo.

No quiero pensar que la persona que encabeza el equipo (deportivamente hablando) se plantee la posibilidad de descender, y con ello no quiero engañarlos y decir que no pasará, es un escenario factible, pero por lo menos, debe ser él quien (aunque lo dude) profese tranquilidad y confianza a la gente.

No creo que ese muchacho del estadio se haya retirado muy convencido con la respuesta del Míster, pero espero que por lo menos no haya matado gran parte de la esperanza que pudiera tener.

Posterior a esta escena, vino un gris empate a cero entre Correcaminos y Atlante, en donde inclusive se podían escuchar consignas en contra de directiva, cuerpo técnico y jugadores desde la grada.

Días después, por “medios” electrónicos, nos enterábamos del rumor de que Hernán Rivero habría sido separado del plantel, tras no viajar a Sonora para el encuentro ante Cimarrones, situación que desmintiera el jugador vía Twitter; en fin, pasó lo que no esperábamos: llegó la primera victoria del torneo para Correcaminos y fue de visitante, 0-1 con gol de Lorña (difícil de creer…).

El pasado martes, sorpresivamente el Ave Naranja volvió a ganar, y sí, de visita, pero esta vez en contra de Dorados de Sinaloa y en la Copa MX, con gol de Walter Chalá (quién aun no me explico por qué no tiene más minutos en Liga).

Éstos dos triunfos, lejos de tranquilizar a su servidor, me ponen un poco más nervioso, toda vez que tal pareciera que nuestro equipo navega a la deriva, sin un rumbo fijo, ni siquiera con un destino cierto; mientras que las corrientes y los vientos nos sean favorables se logrará el resultado, pero si como las otras los tenemos en contra, volveremos a perdernos; por todo esto espero que nuestro capitán tenga bien trazado el rumbo y por lo menos tenga un plan de contingencia en caso de una emergencia.

En otros temas que también nos atañen, en estos días ha hecho mucho ruido en el ámbito deportivo mexicano, que los “dueños del balón”, están analizando la posibilidad de desaparecer el ascenso y descenso entre las diferentes ligas profesionales del país, cosa que si nos la viene a partir, puesto que si a estas alturas no hemos podido regresar a lo que conociéramos como “Primera División”, cada día se ve más complicado.

Situación que de una u otra manera ya hizo ruido en uno de los equipos tamaulipecos, pues se dice que ocasionó la salida de San Román de la Jaiba Brava, al enterarse que Alejandro Irarragorri habría apoyado esta moción. Lo que vuelve a dejar a la Jaiba en con futuro incierto y peligro de desaparecer (si, otra vez…).

Lo que se precisa en este momento es que los máximos líderes del Ascenso MX, se “fajen” y no permitan que la “liga de plata” caiga en un estanque de conformismo y mediocridad, que peleen por el derecho a competir.

En fin, estaremos muy pendientes de lo que suceda, ya que directamente nos afecta esta situación; entre tanto, nos vemos más tarde en el MRG, ya sabe dónde, en la mítica zona de Sombra, ahí entre los Miown’s, con los Judas tienen un lugar; ah y les reitero la invitación: hágase sentir mi querido amigo aficionado; grite, mente, presione, exija… Total, no nos pueden sacar a todos.

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