
A veces nos cuesta mucho trabajo entender que nuestros cuerpos ya no toleran ciertas sustancias o comidas de las cuales disfrutamos mucho, como por ejemplo los irritantes o las harinas; y pese a ello seguimos consumiéndolas aunque sepamos que al final del día nos encontraremos con las consecuencias de no haber hecho caso a nuestra parte racional, consecuencias como acidez estomacal, reflujo u otro tipo de malestares.
Posiblemente, mi querido amigo lector, no entienda el porqué de estos renglones anteriores, le explico un poco: el pasado viernes, al finalizar el partido ante Zacatepec, me di a la tarea de observar y analizar los comentarios, así como las expresiones de algunos aficionados que abandonaban el inmueble, desde los padres de familia que salían tratando de ocultar su malestar a sus hijos hasta el clásico amigo briago que no se guarda nada y vocifera a todo pulmón que no le agrada el funcionamiento del equipo.
Durante ese recorrido de rigor que su servidor siempre da al MRG después de cada partido, escuchaba expresiones de frustración, otras de coraje y algunas muy particulares en donde realmente solo quedaba reír ante esta mala broma que nos están jugando; sin embargo la constante era el malestar generalizado, al grado de que su servidor, llegó a compararlo con lo que les mencionaba al iniciar esta entrega.
Correcaminos viene a representar un cierto tipo de “irritante” para nuestro organismo, muchas veces al iniciar la temporada, ya sabemos cómo terminará posiblemente; muy dentro de nosotros tenemos claro que si volvemos a ir al estadio, terminaremos enojados, molestos, frustrados y de más situaciones, y aún conscientes de ello, volvemos a “ingerir” esta sustancia al final nos termina causando este malestar.
Nuestro equipo es un “platillo” que se nos ofrece cada semestre, siempre nos lo pintan como algo novedoso, algo que no hemos visto y demás calificativos, sin embargo, sabemos que debajo de todo eso, nos encontraremos el ingrediente que siempre termina “indigestándonos” al final del torneo.
Debiera ser tiempo ya que nuestros “chefs” nos preparen algo diferente; que demuestren hasta ahora ese “conocimiento” que tienen de sus “comensales” para que entiendan que deben y que no deben usar a la hora de servir el “buffet”.
Nos hemos estado encontrando con la misma receta, no solo de los últimos juegos, si no de los últimos años: la preparación huele bien, pero a la hora de la presentación ni los niños de “Master chef Junior” hacen platillos tan carentes de sentido.
Correcaminos tiene un estilo marcado; que cuando quieren son capaces de respetarlo y sacarle provecho, pero cuando salen solamente “a ver qué pasa”, nos encontramos con partidos como los del viernes pasado, en el que la afición sale “indigestada” por el mal funcionamiento del equipo.
Esto que les comento es comparable a consumir una salsa muy picante, es uno de los mayores placeres gastronómicos con los que pudiéramos toparnos, pero como le mencioné a cierto tiempo, esto ya más que disfrutarlo nos llega a causar más molestias que placer y es entonces donde debemos tomar acciones al respecto.
Si usted, al igual que yo es de los que pese al daño, no puede dejar de consumir los irritantes, antes de cada partido tómese un “omeoprazol”; vayamos con la idea de exigir a todos quienes integran este club de que estos malos resultados tienen que acabar, que nos jugamos más que un simple premio, nos jugamos el descenso y tal parece que no se han percatado de ello, o bien, no le han dado la atención que merece.
En otras cuestiones, esta semana nuestro Presidente, Rafael Flores anunció que se viene una remodelación del MRG, con la intención de ampliar su aforo y poder competir por un lugar en la Liga MX, esperemos que esto se vuelva realidad y como dicen por ahí hasta no ver… Así también esta semana, se celebró el día del cronista deportivo, por lo cual felicito a todos mis amigos y conocidos que se dedican a esa noble labor, y fue el mismo Flores quien organizó convivió para ellos (al cual por cierto no fui invitado; si, sé que no soy periodista deportivo, pero no le constaba nada avisarme), el cual se puede entender como un cierto gesto de “pacificación” entre los medios y Correcaminos, veamos cuanto les dura esa tregua, porque cuando los malos resultados entran por la puerta, el amor sale por la ventana…
En fin, el rival de esta semana es Celaya, quienes nos echaran de la liguilla pasada en una serie que parecía casi definida en nuestro favor (no crean, todavía duele, como que no…), esperemos que nuestros angelitos se traigan un buen resultado y ahora si no terminemos indigestados como el partido pasado; y ya se la saben mis queridos amigos, nos vemos en el Estado la próxima semana, en la Zona de Sombra, donde ahí entre los Miown’s, con sus amigos los Judas tienen un lugar.
