Por Paco Ortega
La noche sorpréndete que brindo Cruz Azul en el clásico joven la podemos resumir en solo los segundos 45 minutos.
Si, por qué en los primeros, el equipo mostró los mismos males que lo han acompañado en su más reciente historia; esa la de ir ganando y en un abrir y cerrar de ojos tener la derrota en la mano.
Pero, algo paso en ese vestidor, su reacción y manera de comportarse en la cancha del estadio Azteca fue simplemente S O R P R E N D E N T E.
Fue intenso como hace mucho no lo hacía, su convicción por el triunfo era del tamaño de una DEPREDADOR. Fue capaz en solo 45 minutos, ser ese equipo que TODOS los aficionados han esperado.
Hasta podría atreverme a decir que este Cruz Azul, el del segundo tiempo se parece a ese America que regularmente ganaba.
El envión anímico puede ser la catapulta para lograr la calificación y encarar con mucha mayor madurez la liguilla. Ganarle al America da para que esto suceda.
Lo cierto es que la cancha del Estadio Azteca a marcado con pasajes muy tristes a la afición de Cruz Azul, pero la noche de este sábado 5 de octubre quedará marcada como “LA NOCHE AZUL”, esa que tanto soñaban sus aficionados… y solo fueron 45 minutos.
