Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El obispo de la diócesis de Victoria, Antonio González Sánchez se pronunció a favor de que en las escuelas se implemente el programa “Operación mochila”, estén de acuerdo o no los padres de familia.
Aseguró que en cualquier institución educativa la autoridad es el director, y si este decide revisar las mochilas y bolsas de los alumnos con fines preventivos se tiene que realizar, y si los pa padres de los infantes se oponen seria recomendable que saquen a sus niños de esa institución.
El obispo dijo lo anterior tras cuestionarle sobre qué tipo de medidas de prevención deben poner en marcha los planteles, después de que un alumno de 11 años mató a su maestra, hirió a seis compañeros y después se quito la vida en un colegio privado de Torreón, Coahuila.
El dirigente católico de ciudad Victoria lamentó el que tengan que ocurrir este tipo de situaciones para que las autoridades tomen cartas en el asunto, por lo que fue determinante al proponer que los directores impongan su autoridad e implementen en forma permanente la “Operación mochila”.
“Dice un dicho muy popular que después de ahogado el niño a tapar el pozo, pero yo no sé por qué las autoridades tienen que esperar a que pasen cosas trágicas para hacer algo. Leí que en ese colegio los papás no habían estado de acuerdo en la revisión de mochilas, pero creo que cualquier instituto educativo impone sus leyes y no tienen que estar de acuerdo los papás. Ellos deben acatarlas, pero con todo lo que ha pasado creo que es algo que se debe implementar cada vez más para evitar que ocurran tragedias como la de Torreón”.
Asimismo, el obispo convocó a todas las familias victorenses a prestar mayor atención a las actividades que hacen sus hijos, sobre todo cuando están frente a las computadoras y sus celulares.
Aseveró que muchos niños pasan largas horas frente a esos aparatos, entretenidos con videojuegos, pero consideró que aunque esos juegos virtuales pueden influir en la conducta y comportamiento de un menor, no son el detonante para que los chicos actúen de forma violenta, y el problema radica en la desatención de los padres hacia sus hijos.
“Ya que un niño cuente con un arma, la lleve a la escuela y mate a su maestra, hiera a otros y luego se mate él, ese niño necesitaba atención, es un niño abandonado, pero ahorita, en lo que se investiga, ya ni llorar es bueno”, subrayó.
